360 millones de cristianos sufren niveles altos de persecución

Afganistán, el país más peligroso para los bautizados

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Persecución católicos © Canva

360 millones de cristianos en el mundo sufren niveles altos de persecución, según recoge el último informe de la ONG Puertas Abiertas. Así ha informado una nota de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada difundida el 19 de enero del 2022.

Afganistán se convierte en el lugar más peligroso del mundo para los cristianos mientras el ascenso al poder de los talibanes estimula a los extremistas musulmanes de todo el mundo, son las principales conclusiones de la “Lista Mundial de la Persecución 2022” (LMP) editada por la organización cristiana evangélica Puertas Abiertas.

En la nota se informa que Afganistán reemplaza a Corea del Norte en la primera posición de la lista después de 20 años, a pesar de que la persecución en el país norcoreano también ha aumentado este año. Dicho informe, que registra los niveles de persecución y discriminación contra los cristianos alrededor del mundo, también indica que más de 360 millones de cristianos se enfrentan a altos niveles de persecución y discriminación por su fe, lo que supone un aumento de 20 millones respecto al año pasado.

Esta cifra representa uno de cada siete cristianos en el mundo. Es precisamente este año que se han registrado los niveles más altos de persecución desde que, hace 29 años, se publicara por primera vez la lista de Puertas Abiertas. En los últimos años, el incremento ha sido constante.

Afganistán: la cruda realidad

De acuerdo a la fundación pontificia, este informe presenta una espeluznante imagen de la vida de la pequeña y clandestina comunidad cristiana de Afganistán, resaltando lo siguiente: Los hombres cristianos se enfrentan a una muerte casi segura si se descubre su fe.Las mujeres y las niñas tienen más posibilidades de sobrevivir, pero pueden ser forzadas a casarse con jóvenes combatientes talibanes a modo de “botín de guerra”. También corren riesgo de ser violadas o que se trafique con ellas.

El recién impuesto gobierno talibán tuvo acceso a grabaciones e informes que ayudaron a identificar a aquellos cristianos que a menudo eran detenidos, a fin de identificar redes de cristianos, antes de ser asesinados.

Los combatientes talibanes rastrean activamente a los cristianos utilizando la información existente. También tratan de encontrarlos yendo puerta por puerta. Gran parte de la población cristiana ha huido a regiones rurales o a campos de refugiados situados en las naciones vecinas, figurando también estas en la LMP como países hostiles a la fe cristiana.

La “talibanización” más allá del África Occidental

La toma de Kabul por los talibanes ha suscitado un estado de ánimo de invulnerabilidad entre otros grupos yihadistas de todo el mundo. Estos creen que no enfrentarán una oposición seria por parte de Occidente a la hora de llevar a cabo sus agendas expansionistas y están operando en naciones con gobiernos débiles y/o corruptos. Sus efectos no se han dejado sentir del todo durante el período de investigación de la LMP 2022 (del 1 de octubre de 2020 al 30 de septiembre de 2021), pero existen fuertes indicios de que la violencia aumentará en países como Nigeria (Nº 7), Mali (Nº 24), República Centroafricana (Nº 31), Burkina Faso (Nº 32), Níger (Nº 33) y República Democrática del Congo (nº 40), lugares en los que los niveles de violencia ya son bastante altos.

Esta agenda de expansión yihadista ha llevado al antiguo jefe de la inteligencia naval de Nigeria, el comodoro Kunli Olawunmi, a describir una estrategia organizada de “talibanización” en el país por parte de los grupos yihadistas: una degradación deliberada, por motivos religiosos, de la seguridad y el orden en la que son cómplices los actores estatales y los grupos tribales1. En Nigeria se ha podido registrar un total de 4.650 cristianos asesinados por motivos relacionados con su fe, lo que supone un 79% del total mundial.

Podemos observar una estrategia similar por parte de los grupos yihadistas y sus colaboradores en otros países de la región: En el África subsahariana, región en la que la violencia contra los cristianos es muy alta, han surgido nuevos puntos de violencia yihadista. Se teme que una parte muy importante de dicha región se enfrenta a la desestabilización. El orden social en Mali (Nº 24) se está deteriorando rápidamente, y se teme que pueda convertirse en el “próximo Afganistán”, además de que esto pueda extenderse a países vecinos como Níger y Burkina Faso.

Tanto la República Democrática del Congo, asolada por la Alianza de Fuerzas Democráticas, como la República Centroafricana se han unido a Nigeria como parte de los países con niveles de violencia más altos. La continua violencia y la desestabilización en estos lugares podrían tener graves consecuencias, ya que cientos de miles de personas de la región huyen de sus hogares en busca de seguridad.

“El ascenso de Afganistán a la primera posición de la Lista Mundial de la Persecución es altamente preocupante”, afirma Ted Blake, director de Puertas Abiertas España. “Además del incalculable sufrimiento que supone, envía un claro mensaje a los extremistas islámicos de todo el mundo: “Podéis continuar vuestra brutal lucha por el poder sin ningún control”. Facciones como el Estado Islámico y la Alianza de Fuerzas Democráticas ven ahora su objetivo de un califato islámico— frustrados estos planes en Siria e Irak— como algo nuevamente alcanzable. El coste, en vidas humanas, y la miseria que esta sensación de invencibilidad está causando resulta difícil de exagerar”.

La iglesia de los “refugiados”

Según los cálculos de Puertas Abiertas, un total de 84 millones de personas se han visto forzados a abandonar sus hogares, ya sea como desplazados internos o, para unos 26,6 millones, como refugiados en otras naciones2. De estos, un importante número son cristianos que huyen de la persecución religiosa: En algunas partes del África subsahariana la población cristiana simplemente ha desaparecido porque se ha ido. En los últimos años, se han cerrado cientos de iglesias en Burkina Faso, Malí, Níger y Nigeria. Sólo en el período que abarca este informe, en Nigeria se han cerrado unas 470 iglesias. Cientos de miles de personas huyen de la violencia islamista (por ejemplo, en la región del Sahel), o huyen del reclutamiento forzoso (Eritrea, Nº 6), del conflicto civil (Sudán, Nº 13), de la represión estatal (Irán, Nº 9), y/o de la opresión familiar debido a su fe.


Los desplazados internos y refugiados cristianos siguen viviendo en Irak (Nº 14), Siria (Nº 15), Líbano y Jordania (Nº 39), entre otros. Al ser cristianos, las autoridades pueden llegar a negarles la ayuda humanitaria y otros tipos de asistencia práctica. En Myanmar (Nº 12), al menos 200.000 cristianos han sido desplazados internamente y 20.000 han huido del país, ya que las regiones cristianas han sido objetivo del conflicto presente en el país. Suele ocurrir que, cuando las personas tienen que huir de sus hogares, se vuelven aún más vulnerables.

Por ejemplo, las mujeres cristianas que tienen que huir de sus hogares buscando seguridad indican que las agresiones sexuales son la principal fuente de persecución contra ellas, con múltiples informes de mujeres y niños sometidos a violaciones, esclavitud sexual y otras formas de agresión sexual, tanto en los campamentos como durante los viajes que tienen que realizar. La pobreza y la inseguridad agravan su vulnerabilidad, y algunas se ven obligadas a prostituirse para sobrevivir. A medida que el yihadismo se extiende y desestabiliza las naciones, podemos esperar que este éxodo cristiano vaya en aumento.

Un país, un pueblo, una fe: la asfixia de la diversidad

A medida que la influencia económica de China (Nº 17) se extiende por todo el mundo, también lo hace la imposición autoritaria de conformidad que impone a sus ciudadanos. Esto se extiende a casi todos los ámbitos de la vida: la expresión, las creencias y el comportamiento. A partir de mayo de 2021, una nueva legislación exige a los líderes religiosos chinos que “amen a la patria, apoyen al liderazgo del Partido Comunista y al sistema socialista”. No deben “socavar la unidad nacional”.

El partido en el poder utiliza una tecnología pionera para vigilar y controlar a sus ciudadanos. En dos provincias, todas las iglesias cristianas oficiales tienen instaladas cámaras de vigilancia. Este autoritarismo, afianzado por la tecnología, se está extendiendo rápidamente más allá de China. Otros muchos países han visto cómo el Partido Comunista en el poder ha impuesto la “unidad” por encima de la diversidad.

El reciente informe de Puertas Abiertas sobre la India (Nº 10) describe a una nación que está siendo arrastrada hacia la ideología nacionalista “Hindutva”, según la que ser indio significa ser hindú. Los líderes políticos de todo el país han pasado por alto, o incluso han fomentado, una ola de violencia de los extremistas contra los cristianos y otras minorías religiosas, acompañada de un aumento de la desinformación y la propaganda en los medios de comunicación convencionales y sociales. Un modelo similar de lealtad y homogeneidad se observa en naciones tan diversas como Myanmar (Nº 12), Malasia (Nº 50), Sri Lanka (Nº 52) y los estados de Asia central. Todos ellos se enfrentan a mayores restricciones para quienes se desvían del credo de “un país, un pueblo, una fe”.

También con la ideología comunista como base, en países de América se ha utilizado la pandemia del COVID-19 como pretexto para vigilar a las iglesias e imponer más restricciones. En Cuba (entra en la lista este año en la posición 37), tras las protestas de julio, los líderes eclesiásticos que se manifestaron fueron detenidos y torturados. En Nicaragua (Nº 61) y Venezuela (Nº 65), los partidos gobernantes promovieron campañas de desprestigio contra los obispos católicos, cancelaron los permisos de inscripción y cerraron iglesias.

Otras tendencias clave de este año: Países de alto crecimiento

Junto con Afganistán, hay varios países con aumentos notables en la persecución registrada. Entre ellos se encuentran: En Qatar (sube al Nº 18 desde el Nº 29), anfitrión del Mundial de Fútbol de este año, los conversos del islam se enfrentan a la violencia física especialmente, así como a la violencia psicológica y, para las mujeres, sexual. En Indonesia (sube al Nº 28 desde el Nº 47), los cristianos sufrieron dos ataques en Sulawesi Central, así como un atentado con una bomba contra la catedral de Makassar.

En Myanmar (sube al Nº 12 desde el Nº 18), el ejército ha atacado aldeas e iglesias cristianas, obligando a más de 200.000 personas a trasladarse a campos de desplazados internos. En Bután (sube al Nº 34 desde el Nº 43), los conversos se enfrentan especialmente a la presión y la violencia de la comunidad, en el caso de las mujeres, a la violencia sexual.

Violencia creciente, presión implacable

El número de cristianos asesinados por su fe aumentó de 4.761 casos registrados (LMP 2021) a 5.898 (LMP 2022). En África subsahariana, especialmente Nigeria, se concentra la mayor parte de estos casos. También aumentó el número total de iglesias atacadas, de 4.488 casos registrados (LMP 2021) a 5.110 (LMP 2022); así como las detenciones y arrestos, que aumentaron un 44% con respecto a la LMP 2021 hasta llegar a los 6.175 casos, de los cuales 1.315 se produjeron en la India.

Aunque estos números de violencia manifiesta pueden resultarnos más llamativos, la opresión diaria e implacable sobre las comunidades cristianas es igual de importante y continúa aumentando. Esta opresión se manifiesta de múltiples formas, tanto sutil como manifiesta: la discriminación en el trabajo; la presión de los familiares para que renuncien a su fe; el hecho de que se les coloque como los “últimos de la fila” a la hora de recibir ayuda y medicinas, sobre todo durante el COVID-19; la burocracia que impide la concesión de licencias a las iglesias; y mucho más.

Corea del Norte

A pesar de haber descendido a la segunda posición de la lista, los niveles de persecución en Corea del Norte han alcanzado cifras de récord este año. Con la promulgación de la nueva Ley de pensamiento antirreaccionario, ha aumentado el número de cristianos arrestados y las iglesias en casa cerradas. Cuando son detenidos, los cristianos son, inevitablemente, enviados a alguno de los brutales campos de reeducación del país, un lugar en el que pocos sobreviven.

Un hilo de esperanza

En Irak (baja al Nº 14 desde el Nº 11), Siria (baja al Nº 15 desde el Nº 12), Egipto (baja al Nº 20 desde el Nº 16) y Turquía (baja al Nº 42 desde el Nº 25) se ha producido un descenso en los niveles de violencia. Aunque esto podría deberse a que, por razón de la pandemia, ha habido menos oportunidades de llevar a cabo una persecución activa, sigue siendo una buena noticia. “La Lista Mundial de la Persecución de este año es un informe que invita a la reflexión”, dice Ted Blake, director en España de Puertas Abiertas.

“Con los islamistas envalentonados, el nacionalismo resurgente y China desarrollando formas más sofisticadas de persecución digital, estamos entrando en una nueva era de disminución de los derechos humanos. Dado que la libertad religiosa es la base de muchas otras libertades, necesitamos desesperadamente que se renueve el compromiso de reforzar estos derechos en 2022. Incluso cuando los derechos humanos se reducen de boquilla, la promoción y protección de la libertad religiosa es más urgente que nunca”.