La bendición ‘Urbi et orbi’

Impartida por los pontífices

bendición urbi et orbi
Bendición 'urbi et orbi' del Papa Francisco, 2018 © Vatican Media

La bendición Urbi et Orbi era la fórmula habitual con la que empezaban las proclamas del Imperio Romano. Hoy en día se trata de la bendición más solemne que imparte el Pontífice, propia del ministerio petrino, porque, según recuerda el liturgista padre Arturo Elberti, se refiere a la ciudad de Roma, como obispo de la diócesis, y al mundo, como Sumo Pontífice.

¿Cuándo se imparte?

Urbi et Orbi, contiene las palabras que en latín significan “a la ciudad (Roma) y al mundo”. Esta bendición se imparte durante el año siempre en dos fechas: el Domingo de Pascua y el día de Navidad, 25 de diciembre, y también es impartida por el Pontífice el día de su elección, en el momento en que se presenta ante Roma y el mundo como nuevo sucesor de san Pedro.

Asimismo, frente al momento de emergencia sanitaria mundial provocado por la COVID-19, el pasado 27 de marzo de 2020, el Papa Francisco decidió concederla extraordinariamente.

La característica fundamental de esta bendición para los fieles es que concede la remisión por las penas debidas por pecados ya perdonados, es decir, confiere una indulgencia plenaria bajo las condiciones determinadas por el Derecho Canónico (haber confesado y comulgado, y no haber caído en pecado mortal).

Indulgencia plenaria

Según indica el Catecismo de la Iglesia Católica la indulgencia “es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que los fieles, debidamente dispuestos y bajo ciertas condiciones, adquieren por la intervención de la Iglesia, la cual, como ministro de la redención, dispensa y aplica con autoridad el tesoro de la satisfacción de Cristo y de los santos”,


Dado que la Indulgencia plenaria remite completamente esa pena debida, el fallecido sin haber caído nuevamente en pecado no ha de pasar por el Purgatorio y accede directamente al cielo.

De acuerdo a la misma fuente, los efectos de la bendición Urbi et Orbi se aplican a toda persona que la reciba con fe y devoción, incluso si la recibe a través de los medios de comunicación de masas (televisión, radio, internet, etc.).