Cardenal Ouellet: “La Asamblea Eclesial es un signo profético”

Homilía en la Misa de clausura de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

Ouellet Asamblea signo profético
Misa de Clausura Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe © CEM. María Langarica

La Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe es “signo profético de gratitud por la protección y la presencia de María Santísima durante la semana intensa de escucha, fraternidad y entusiasmo por nuestra fe que acabamos de vivir”, dijo el cardenal Marc Ouellet.

Ayer, 28 de noviembre de 2021, finalizó la I Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe con la Eucaristía de cierre presidida por el cardenal Marc Oullet, prefecto para la Congregación de los Obispos, quien durante la homilía afirmó que “concluimos una hermosa etapa de nuestro peregrinar sinodal aquí en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe”. Así informó ADN CELAM, sistema informativo del Consejo del Episcopado Latinoamericano (CELAM).

“Hablo de ‘signo profético’ porque nuestra presencia aquí hoy da testimonio de que el anuncio de la Virgen mestiza a San Juan Diego, sigue más actual que nunca y produciendo nuevos frutos de comunión, participación y misión, conforme a la naturaleza sinodal de la Iglesia”, aseveró.

Por tanto “un signo profético es un acontecimiento, un mensaje, un gesto y una palabra por los cuales Dios habla al corazón de las mujeres y hombres de nuestro tiempo”.

Orar todo el tiempo

La Misa fue concelebrada por Monseñor Miguel Cabrejos, presidente del Consejo  CELAM, el cardenal Odilo Scherer, primer vicepresidente del CELAM, Card. Mario Grech, secretario del Sínodos de los Obispos y el Card. Jean-Claude Hollerich, relator general del Sínodo de los Obispos.


Además, el purpurado agregó: “El mensaje de Dios hoy en este primer domingo de Adviento, es mensaje de esperanza porque el profeta Jeremías nos anuncia al mesías que trae la salvación, porque San Pablo explica a los Tesalonicenses y a nosotros como caminar en la luz del Señor Jesús que nos acompaña en el camino”.

Mientras que “el Evangelio nos exhorta a orar en todo tiempo para superar el miedo difundido que aflige a todos nosotros y al mundo entero, en el contexto dramático de la pandemia que no acaba”.

“Queridos hermanos y hermanas, en este contexto difícil, nosotros estamos llamados a la gratitud sincera por los bienes del Reino que nos dan paz, seguridad y esperanza en medio de pruebas y dolores que nos afectan tanto como al resto de nuestros hermanos y hermanas en otras partes del mundo”, expresó.