Mensaje de paz desde las tumbas: “Deténganse, hermanos”

El Papa celebró Misa de Difuntos en el cementerio militar francés de Monte Mario y renovó el llamamiento para detener la industria armamentística

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El Papa Francisco, celebra Misa por los Difuntos, 2 noviembre 2021 © Vatican Media

Un grito sincero para detener las guerras. Un grito de paz que surge de las tumbas de los caídos: “¡Deténganse, hermanos y hermanas, deténganse! Deténganse, fabricantes de armas, deténganse”. Un grito que el Papa Francisco lanzó desde el cementerio militar francés de Monte Mario, que alberga a 1888 soldados caídos durante la II Guerra Mundial, muchos de los cuales formaban parte de la milicia marroquí. Allí el Pontífice celebró la Misa en el día de la Conmemoración de los Difuntos. La celebración comenzó antes de lo previsto.

mensaje paz tumbasEl Papa llegó a bordo de un Fiat 500. Además de las autoridades francesas, el cardenal Dominique Mamberti, prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, le dio la bienvenida. Un niño ofreció al Santo Padre una rosa blanca. A continuación, Francisco depositó unas flores blancas sobre las tumbas de los caídos, deteniéndose unos instantes en oración. Recorrió varios metros a lo largo de una avenida entre las tumbas y luego saludó a los concelebrantes.

La homilía

El Papa dijo en su homilía: “Me viene a la mente una inscripción en la puerta de un cementerio al norte: “Tú que caminas, piensa en tus pasos y de tus pasos, piensa en el último paso. Tú que pasas… la vida es un viaje, todos estamos en un viaje, todos, si queremos hacer algo en la vida, debemos caminar”. Pero, explicó el Papa, este viaje “no es un paseo ni un laberinto”.

mensaje paz tumbasFrancisco añadió que en este viaje “pasamos frente a muchos hechos históricos, muchas situaciones difíciles, y también frente a cementerios. El consejo de este cementerio es: tú que pasas, detén tu paso y piensa en tu último paso. Todos tendremos el último paso. Alguien podría decirme: ‘Padre, no sea tan luctuoso, tan trágico…’. Pero es la verdad. Lo importante es que el último paso nos encuentre caminando, no en un paseo, no en un laberinto interminable: que el último paso nos encuentre caminando”.

El recuerdo de los caídos

“Este es el primer pensamiento que me viene al corazón”, continuó, “el segundo son las tumbas. Estas personas, buenas personas, murieron en la guerra, murieron porque fueron llamadas a defender la patria, los valores, los ideales y muchas otras veces a defender tristes y lamentables situaciones políticas. Son las víctimas, las víctimas de la guerra que se come a los hijos de la patria. Pienso en Anzio, en Redipuglia, pienso en el Piave, en el 14, tantos quedaron allí. Pienso en la playa de Normandía, 40.000 en ese desembarco, no importa, cayeron”.


Se trata de pensamientos que sin duda son también recuerdos personales. De hecho, en 2014 el Santo Padre acudió al Santuario de Redipuglia por el centenario del estallido de la I Guerra Mundial y en 2017 celebró el 2 de noviembre en el cementerio americano de Nettuno.

Mensaje de paz

mensaje paz tumbas“Me detuve ante una tumba”, añadió el Papa, citando la inscripción en francés de la lápida: “Desconocido muerto por Francia”. “Ni siquiera el nombre. Estoy seguro de que todos estos caídos están con el Señor, pero ¿nosotros, los que estamos en el camino, luchamos lo suficiente para que no haya guerras, las economías de los países fortificadas por la industria armamentística? Hoy la predicación debería ser para mirar las tumbas. Allí, muertos por Francia, algunos tienen nombre, otros no… pero este es un mensaje de paz: ¡deténganse, hermanos y hermanas, deténganse! ¡Deténganse, fabricantes de armas, alto! Os dejo con estos dos pensamientos”, concluyó el Papa.

“Vosotros que pasáis, pensad en vuestros pasos, en vuestro último paso”: que sea en paz, en paz de corazón, en paz todos. El segundo pensamiento: estas tumbas que hablan, gritan, gritan de sí mismas, gritan: ‘¡Paz!’. Que el Señor nos ayude a sembrar y mantener estos dos pensamientos en nuestros corazones”.

Oración ante las tumbas de los predecesores

A su regreso al Vaticano, tras la Misa en el Cementerio Militar de Francia, el Papa Francisco se detuvo a rezar ante las tumbas de los pontífices bajo la Basílica de San Pedro.