Monseñor Cob: Ministerios femeninos, sueño amazónico hecho realidad

Conferimiento de lectorado y acolitado a primeras mujeres en la Amazonía de Ecuador

Ministerios femeninos sueño
Vicario Apostólico de Puyo confiere ministerios indígenas © CELAM

Monseñor Rafael Cob, obispo del Vicariato de Puyo, Ecuador, alude a los ministerios femeninos como un sueño amazónico hecho realidad. Por primera vez en la historia de la Iglesia amazónica, dos mujeres recibieron el ministerio del lectorado y acolitado, desde que el Papa Francisco publicara en enero su Carta apostólica en forma de Motu proprio Spiritus domini, donde legisla al respecto.

Monseñor Cob fue, efectivamente, el artífice de este conferimiento ministerial a dos mujeres indígenas del pueblo Kichwa de las comunidades de Bovera y Pukayacu. El prelado ha expresado a ADN CELAM, servicio informativo del Consejo Episcopal Latinoamericano, su alegría y “como dice el Papa en ‘Querida Amazonía’ que los sueños se hagan realidad”. Ha tomado al pie el llamado del Santo Padre a “tener coraje y dejarse guiar por el Espíritu que es el que inspira y guía a la Iglesia en esta Amazonía”. Asimismo, asegura que “otros hermanos obispos también lo harán en su jurisdicciones, hay que abrir procesos que llevan a dar estos frutos”.

Fruto del proceso eclesial

El prelado considera que “esta iniciativa  es el fruto de un proceso eclesial de nuestro Vicariato con las comunidades indígenas, que desembocó con el soplo del Espíritu renovador  como fruto del Sínodo Amazónico”.

En tanto “dada la situación de estas comunidades de no contar con la presencia de sacerdote ni religiosas urgía no privar a nuestras comunidades de la riqueza  de poder recibir la Sagrada Comunión junto con la Palabra de Dios”.

Del mismo modo, añade que “este primer paso de conferir a las mujeres indígenas es un gran acontecimiento que les dará una gran fortaleza a su vida cristiana  y de servicio a sus hermanos, pienso que ciertamente en una cultura machista como la indígena, este signo es un tanto revolucionario”.

Formados en su lengua y cultura

Monseñor Cob cuenta que “la ceremonia se realizó de forma sencilla, si bien es verdad en tono festivo en el marco de la visita pastoral que el obispo realiza a las comunidades una vez al año y en el marco de la administración de las confirmaciones a los jóvenes”.

“Ellos ciertamente después de haber culminado su formación lo esperaban con mucha emoción que llegara este momento, y ante todo el pueblo sobre todo cuando les fue impuesta por el Obispo”, relató.

Además ha explicado que junto con las dos mujeres, tres hombres recibieron el ministerio tras un proceso de formación en su lengua y cultura, que duró tres años en el Centro de Formación Intervicariatos Runa (CEFIR). “Es un centro de formación indígena regional (de nivel avanzado) para el pueblo Runa de habla kichwa de la Amazonía ecuatoriana, actualmente incluido el Alto Napo peruano”, acotó.

También ha indicado que “durante este tiempo tenemos también reuniones con ellos  bien en el territorio cuando los sacerdotes itinerantes entran o cuando el obispo hace la visita pastoral y, a la vez, participan en los encuentros  a nivel amazónico y nacional coordinados por la Conferencia Episcopal  en los SIGNIES, así como los encuentros  de la propia jurisdicción”.

Nuevos ministros para la Amazonía

Sobre el perfil de los nuevos ministros y ministras ha señalado que “todos ellos llevan ya un largo tiempo de años  colaborando  en el servicio de la Evangelización, por lo cual les vemos  como personas con una gran entrega generosa y dando su tiempo con gran gratuidad con sencillez y constancia”.

Por ejemplo, “Aurea Santi es la más joven de las dos mujeres, muy disponible, dinámica emprendedora, de adolescente y niña estuvo muy cerca de las hermanas Carmelitas misioneras lo cual creo que ha influido para dar este paso”.

Susana Santi, por su parte, “es mayor, esta casada con Franklin Manya, también con ministerio, su esposo y llevan ya muchos años como servidores de la comunidad ella da muy bien la catequesis a los niños de primera comunión. Su hijo Andrés Manya será también ministro, joven, casado, tiene tres hijitos, tiene espíritu de servicio”.

Finalmente, describe que “Juan Leonardo Gualinga es de otra comunidad que se llama Pukayacu, lleva ya varios años colaborando como catequista y servidor en su comunidad, hombre maduro, muy entusiasta  y capaz, muy organizador y disponible, optimista y creativo”.