Siglos más tarde, en 1687, Barcelona sufrió una plaga de langostas y se puso en manos de la Virgen de la Mercè. Acabada la plaga, el Consejo de la Ciudad la nombró patrona de Barcelona. Pero el Papa no ratificó la decisión hasta dos siglos más tarde, en 1868.
La Talla
La talla de la imagen de la Merced que se venera en la basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV, de estilo sedente, como las románicas. En catalán “Mare de Deu de la Mercé”, Madre de Dios de la Merced. En el año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia, y fijó su fecha el 24 de septiembre. Pero a raíz de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II, en el año 1969 la fiesta se suprimió del calendario universal.
Expansión
Ya en el 1259, mucho antes del “descubrimiento de América”, empieza la expansión por el mundo de la devoción por la Virgen de las Mercedes, que era difundida por los frailes “mercedarios” que habían asumido los cuatros votos de la orden como centro de su devoción a la Virgen: pobreza, castidad, obediencia y estar dispuestos a entregarse y canjearse por rehenes y dar la vida de ser necesario. Se calcula que fueron alrededor de trescientos mil los redimidos por los frailes mercedarios del cautiverio de los musulmanes, la mayoría de ellos por intercambios monetarios. Unos tres mil son los religiosos que se consideran mártires por morir en cumplimiento de su voto. Pedro Nolasco muere en el 1266, a los 77 años de edad, es canonizado y su fiesta se celebra el 6 de MayoLa Merced y América Latina
Los frailes mercedarios llevaron al continente americano su amor a la Virgen de la Merced, que se propagó ampliamente. Aunque se dice que la primera misa celebrada en el continente americano, se celebró ante una imagen de la Merced, llevada en el segundo viaje, por Fray Bernard Boïl, ermitaño de Montserrat y el ermitaño jerónimo del Monasterio de Sant Jeroni de la Murtra, Fray Ramon Pané. En República Dominicana, Perú, Ecuador, Argentina, Colombia, (patrona de los reclusos), Chile, Guatemala, El Salvador y muchos otros países, la Virgen de la Merced es muy conocida y amada.
Legado histórico De la aparición de la Virgen de las Mercedes nos queda un legado histórico, de cómo los conquistadores impusieron su forma de organización de la sociedad y el espacio. Esto produjo un gran desconcierto entre los miembros de las culturas indígenas que se vieron obligados a adoptar una nueva lengua, otra religión, que reemplazaba sus múltiples dioses por uno sólo, y hasta una nueva organización familiar que terminaba con la poligamia e instalaba la monogamia.
El Archivo Diocesano ha sacado a la luz la documentación que explica como Nuestra Señora de la Merced se convirtió en la patrona de Barcelona. Se ha descubierto que el 27 de febrero de 1868 el Papa Pío IX dio su autorización, comunicada en una carta dirigida al obispo de la época, Pantaleó Montserrat. La misiva fue precedida por meses de gestiones y demandas ante la Santa Sede de, entre otros, el propio obispado o el ayuntamiento de la ciudad.
El 27 de octubre de 1867 unos setenta nobles de la ciudad hacían «la demanda» porque Nuestra Señora de la Merced fuera instituida como patrona de la ciudad. La fecha no es casual. Meses antes, por un decreto papal, se establecía que en las ciudades españolas sólo se podía tener una patrona o patrón. El 9 de noviembre el ayuntamiento «y el pueblo» de Barcelona dirigían una carta al Vaticano con esta demanda y el propio alcalde, Juan López de Bustamante, iniciaba los trámites legales con otra misiva oficial al obispado de la ciudad el 18 de noviembre. Este escrito se envió al nuncio apostólico en España, que lo trasladó a Roma.
Respuesta del Vaticano
El trámite lo asumió la Congregación de Sagrados Ritos del Vaticano, que en fecha 27 de febrero comunica al obispo de Barcelona que:
«Habiendo expuesto VSI a nuestro santísimo señor Pío Papa IX, que sería muy grato a los fieles encomendados a tu pastoral solicitud que la fiesta de la beatísima Virgen María de la Merced se constituyera como Patronal por esta tu diócesis, Su Santidad, hecha relación de estos votos por el infrascrito Secretario de la Congregación de Ritos Sagrados, y difiriendo clementemente ellos, constituyó la fiesta de la Santísima Virgen María de la Merced, que cae en el día 24 de septiembre, como Patronal por el Obispado de Barcelona; y mandó a la misma fiesta se celebrara bajo el rito doble de primera clase, octava y bajo el doble precepto, a saber, de oír misa y abstenerse de trabajos serviles.
Al comunicar a V.S.E. la concesión de Su Santidad, le deseo ardientemente una larga felicidad.
De V.S.E En Roma a 27 de febrero de 1868.
(Firma) Como hermano C. Obispo de Porto y Santa Rufina, Cardenal Patrizi, Prefecto de la Congregación de Sagrados Ritos.»
No obstante desde el obispado de Barcelona se tardó en oficializarlo, ya que a los meses posteriores intentaron que los dos patrones de la ciudad además de La Merced; Santa Eulàlia y San Sever (que eran también objeto de mucha devoción de los barceloneses) mantuvieran esta condición. No obstante la Congregación de Ritos Sagrados, ateniéndose al decreto papal de 1867, denegó la petición. No fue hasta el mes de junio que el cambio de patrona se produjo ya legalmente con el preceptivo permiso de la Reina Isabel II.

(EN)
(ES)
(IT)
