Pandemia: ¿Qué nos enseña sobre la salud mental?

El camino hacia la sanación

Pandemia: ¿Qué nos enseña sobre la salud mental?
Mujer con mascarilla observando por la ventana © Pxhere
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Patricia Hernández Valdez, especialista en Bioética por la Universidad Anáhuac México, comparte con los lectores de Exaudi el artículo “Pandemia: ¿Qué nos enseña sobre la salud mental?”.

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La pandemia por COVID-19 ha conmocionado al mundo entero, no sólo por el índice tal alto de muertes y contagios, sino también porque la concepción de la finitud humana se ha manifestado más que nunca. 


La fisopatología de este virus subraya la vulnerabilidad del ser humano, que en efecto se materializa cuando algo irrumpe en nuestra realidad, afectando nuestro estilo de vida, trabajo, relaciones sociales y descanso.

De esta forma nos enfrentamos al miedo, sentimiento cuya función básica es la de preservar la sobrevivencia a través de distintos mecanismos que pueden o no, ser funcionales; muchas de estas reacciones que se han recolectado a través de diversas investigaciones científicas indican un alza en las estadísticas relacionadas con los sentimientos de desesperanza, ansiedad y pánico, además del aumento de consumo de sustancias legales e ilegales, el suicidio y la falta de actividad física por el confinamiento. 

Las personas atraviesan entonces por un estado de permanente preocupación, lo cual muchas veces las hace protegerse de forma compulsiva cuando salen de casa; sin embargo, en ocasiones esos sentimientos son tan abrumadores que se niegan, generando conductas de descuido, falta de precaución y seguimiento de las nuevas normas sanitarias impuestas por los distintos países.

Dado que se han atravesado fechas cruciales para todas las familias alrededor del planeta (específicamente, festejos decembrinos y sus distintas manifestaciones pluriculturales), se observa como algunos se resisten a estas tradiciones, pero otros no pierden la oportunidad de reunirse ignorando todas las medidas de seguridad básica.

Así, se demuestra que nuestra mente selecciona de forma discriminada información que permita continuar con estas actividades, ya que enfrentarse al temor que genera la enfermedad por COVID-19 es muchas veces complejo de digerir. 

Como ya se mencionó, el ritmo de vida cambió de forma drástica desde la aparición de la pandemia. El trabajo desde casa, la educación a distancia y la falta de recursos económicos para enfrentarla han generado un desequilibro que se puede percibir en el ánimo de las personas con las interactuamos e incluso, en nosotros mismos; pero no todo es negativo.

También se ha valorado la actividad profesional de los médicos, psicólogos, abogados, bioeticistas y muchos más que velan por mantener un estado de bienestar integral de la población, con nuevas propuestas tratamiento, mejoras normativas y manejo de las situaciones difíciles que han surgido en los últimos meses. 

Es así como se ha revelado la capacidad que tienen todos los seres humanos de desarrollar empatía, entendida como una aproximación integral a la vivencia interna del otro, que a través de los propios recursos personales permite observar, sentir y digerir lo que alguien distinto experimenta; este acercamiento deja descubierto precisamente el sufrimiento humano que permea en menor o mayor medida, la vivencia de la pandemia actual.

Entonces, ¿qué nos enseña la pandemia sobre la salud mental? Precisamente que importa. Que debe atenderse. Que es parte fundamental de la salud y el bienestar. 

Entonces, el sufrimiento experimentado en esta emergencia sanitaria demuestra como cualquier evento de la vida cotidiana que se viva de forma individual o de forma colectiva, incide en todos los seres humanos sean o no conscientes de ello, existiendo respuestas de diversa índole que afecta directamente la estabilidad mental.

Aunque se trate de sobrellevar esta situación, no basta la voluntad para “estar bien”, sino que es con un experto con quien se debe acudir para si tratar un aspecto tan importante como lo es la mente.

Y debido a la pandemia, cada vez más personas acuden con un experto en salud mental… demostrando que no todo es malo. Se podría estar en el camino hacia la sanación, tal como lo propone el Papa Francisco en su texto “Sanar al Mundo” publicado por la Librería Editora Vaticana mediante la fe y la esperanza como elementos clave de superar esta adversidad.

No sólo es vencer el virus desde el punto de vista biológico, sino también recoger la enseñanza de caridad que propone este momento de dificultad en donde se empieza a tomar en cuenta lo importante porque la crisis, también significa oportunidad.




Maestra en Bioética por la Universidad Anáhuac México. Especialista en Estudios de Bioética por la Universidad Anáhuac México. Licenciada en Psicología por la Universidad Anáhuac México. Perito en Psicología Jurídica. Secretaria académica de la Academia Nacional Mexicana de Bioética A.C. Docente de pregrado y posgrado, cuenta con publicaciones en revistas nacionales e internacionales. Actualmente es investigadora asociada de la Cátedra de Infertilidad “Margarita Lamas de Abad” de la Facultad de Bioética de la Universidad Anáhuac México.
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