El Papa pide la reconciliación en Myanmar

Un año después del golpe de Estado, el conflicto y sus consecuencias continúan

Papa reconciliación Myanmar
Audiencia general, 5 enero 2022 © Vatican Media

El Papa Francisco pide por la reconciliación en Myanmar: “Desde hace un año asistimos con dolor a las violencias que ensangrientan Myanmar. Hago mío el llamamiento de los obispos birmanos para que la comunidad internacional actúe para la reconciliación de las partes interesadas”, expuso al final de la audiencia general de este miércoles, 2 de febrero de 2022.

El Santo Padre realiza este llamamiento por el pueblo de Myanmar al cumplirse un año del golpe de Estado del 1 de febrero de 2021. Entonces el ejército del país tomó el poder deponiendo al Gobierno de la Liga Nacional para la Democracia de la líder Aung San Suu Kyi.

Este hecho generó una gran oleada de protestas y huelgas que fueron reprimidas por los militares. Posteriormente, esto se ha convertido en un conflicto civil, con la aparición de las “Fuerzas de Defensa del Pueblo”, de ámbito nacional, opuestas a la junta militar.

“No podemos volver la cara ante el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas. Pedimos a Dios en la oración, el consuelo para esa población martirizada, a Él le confiamos los esfuerzos de paz”, añadió Francisco.

La vía del diálogo, la paz y la reconciliación

Por su parte, el cardenal Charles Maung Bo, arzobispo de Yangon y presidente de la Conferencia Episcopal de Myanmar, en un mensaje difundido por la Agencia Fides ayer, declara: “Estamos viviendo una situación de estancamiento. Nuestra comunidad nacional está desintegrada. Recuperar la confianza y reconstruir nuestras instituciones será una tarea larga y ardua. El conflicto es cada vez más brutal, las atrocidades son cada día más impactantes. Nuestro pueblo no se resigna, sino que busca la paz con dignidad. El país sólo puede renacer a través de la reconciliación. La violencia no es la única forma de hacer frente al mal, ni es una forma eficaz, porque genera más violencia. Siempre está la vía del diálogo, la vía de la paz y la reconciliación”.


Ante la grave situación, el purpurado señala que “el mundo debería prestar más atención a la solución de los problemas de Myanmar” y “está distraído por los terribles acontecimientos de Afganistán, Ucrania y Etiopía, pero Myanmar también está desgarrado y su economía se está hundiendo”.

“Apreciamos que la comunidad internacional, incluidas China y Japón, así como la ASEAN, puedan ayudarnos. La ASEAN ha establecido unas condiciones mínimas para la participación de Myanmar como miembro: detener los ataques armados, liberar a los presos políticos, permitir el diálogo entre las partes interesadas y facilitar el acceso a la ayuda humanitaria. La ayuda humanitaria debe llegar a las personas necesitadas, tanto dentro del país como en nuestras fronteras”, expone.

Asimismo, el también arzobispo recuerda en su mensaje, que el Papa “ha encomendado a la Iglesia la gran misión de ser artífice de la paz en este país. Todos tenemos un papel que desempeñar en la búsqueda de la paz, en la oración por la paz. La paz es el único camino y la Iglesia de Myanmar debe trabajar junto con todos los demás hermanos y hermanas religiosos para lograr la paz”.