Tierra Santa: Peregrinación Virtual de Sanación con María Magdalena

Dirigida por el Proyecto Magdala y “Sanando mi corazón”

Peregrinación Virtual de Sanación recorriendo Tierra Santa © Proyecto Magdala

El santuario de Santa María Magdalena en Galilea, ubicado a los pies del mar de Tiberiades, invita hoy, festividad de santa María Magdalena, a la Peregrinación Virtual de Sanación recorriendo Tierra Santa, acompañado por la intercesión de la “apóstola de los Apóstoles”.

Tal y como informa una nota del Proyecto Magdala, esta Peregrinación se llevará a cabo del 28 de septiembre al 4 de noviembre de 2021, siendo totalmente gratuita y será dirigida por el padre Juan Solana, director y fundador del Proyecto Magdala, y Gaby Jacoba, fundadora del Instituto “Sanando mi Corazón”.

El Padre Juan Solana, Legionario de Cristo, lleva 16 años viviendo en Tierra Santa. Es director y fundador del Proyecto Magdala. Solana ha predicado en numerosos retiros y ejercicios espirituales, a su vez, ha realizado dos peregrinaciones virtuales que han traído momentos de conversión e instrucción en muchos católicos.

Por su parte, Gaby Jácoba es fundadora del Instituto “Sanando mi Corazón”, ha dedicado más de 25 años a desarrollar el método cristocéntrico en la sanación interior, en comunión con la Fe Católica. Ella va a estará dirigiendo el retiro junto con el Padre Solana.

La organización anima a compartir esta experiencia de sanación, en compañía de santa María Magdalena como intercesora ante Cristo y tomados de la mano de Nuestra Madre Santísima y de san José “para que Nuestro Señor Jesucristo toque cada uno de nuestros corazones y todo lo que hagamos sea siempre para gloria Suya. Así sea”.

Las inscripciones se realizan en este enlace.

María Magdalena

De acuerdo al citado comunicado, “en la figura de santa María Magdalena podemos reconocernos cada uno de nosotros en el llamado a la conversión, a la vocación y a la misión que Jesús nos ha encomendado, puesto que hemos sido rescatados por Cristo por su sangre derramada por nosotros en la cruz y hemos recibido por su Resurrección una esperanza viva, una herencia incorruptible (cf. 1 Pe 1, 3-4) y la entrega del Espíritu Santo en el Bautismo para que siempre nos guie a la gloria eterna”.


“Hemos de responder al llamado de Cristo con amor y fidelidad acompañándolo en el Calvario, tal como lo hizo María Magdalena, uniendo nuestros dolores y sufrimientos, y con ello ser sanados por Aquél que es el Camino, la Verdad y la Vida y experimentar el gozo de la Resurrección de Cristo en la propia vida”, se lee en el texto

Proyecto Magdala

Magdala es la patria de Santa María Magdalena y el proyecto liderado por el sacerdote mexicano Juan María Solana. Está en Galilea, a orillas del mar de Galilea, en el corazón de los lugares que testimoniaron el ministerio público de Jesucristo.

En el 2005, el Padre Juan Solana sintió que Cristo lo llamaba a construir un centro para peregrinos en Galilea. Desde un inicio, él visualizó un lugar en donde los mismos pudieran disfrutar, a orillas del Mar de Galilea, de un hospedaje cómodo y en un ambiente espiritual altamente significativo.

Cuando en el 2009 se inició la construcción descubrieron una sinagoga del primer siglo, donde muy probablemente, Jesús enseñó. Además de esto, dentro de la sinagoga se encontró la Piedra de Magdala, uno de los hallazgos arqueológicos de Israel más importantes en los últimos 50 años, según los expertos.​

En el curso de las excavaciones, los arqueólogos encontraron un pueblo judío completo e intacto del primer siglo, identificado como la antigua ciudad de Magdala. Con solo el 10% de la arqueología excavada, la ciudad natal de María Magdalena le da la oportunidad a los peregrinos de caminar donde Jesús enseñó y de conectarse con la vida del primer siglo de los seguidores de Jesús.

Por todo ello, Magdala en un sitio único en Tierra Santa.​ Hoy en día, Magdala es también sede del centro de oración Duc In Altum, ofreciendo un lugar para la oración, la reflexión y la celebración eucarística; y de la casa de huéspedes, ofreciendo un lugar de hospitalidad y serenidad para la estadía de los peregrinos.​ Por su naturaleza única, Magdala contribuye activamente a promover relaciones positivas entre las diversas comunidades cristianas y no cristianas.