Los visitantes, la esperanza, los tumaini

Cr├│nica 14

Fue realmente un d├şa grande y bendecido, porque todo se hizo seg├║n lo planeado. Los voluntarios comenzaron su d├şa sacrificando dos patos y luego se fueron a su trabajo diario de pintura. Al mediod├şa, nos fuimos para nuestro viaje en las playas del bosque de Rubya. Llegamos a la playa de Luwela, donde uno de los visitantes, Guillermo, sacrific├│ una cabra y estaba muy feliz a pesar de las heridas leves que obtuvo en el proceso. La carne de cabra estaba asada y realmente disfrutaron la comida y las bebidas disponibles. Agradecieron a la gente de Luwela por su hospitalidad y el amor natural que mostraron a los visitantes.

A algunos de los visitantes les encant├│ el lugar y realmente disfrutaron. Desde la playa de Luwela, los llevaron a una playa buena y natural donde disfrutaron nadando. Realmente lo apreciaron porque la sensaci├│n fue genial. Despu├ęs de nadar comenzamos el viaje de regreso a casa. Llegamos sanos y salvos, gracias a Dios a pesar de la falla del motor.

Padre Mapendo.