Venezuela: Obispos llaman a refundar la nación desde la ciudadanía

Exhortación pastoral del episcopado venezolano

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117ª Asamblea Ordinaria Plenaria de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) © CEV

Los obispos de Venezuela llaman a refundar la nación desde la ciudadanía en la Exhortación pastoral que han emitido en el marco de la 117ª Asamblea Ordinaria Plenaria en la que han puesto en perspectiva los desafíos pastorales y eclesiales del país. Así la informado la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en una nota difundida el 13 de enero del 2022.

Según informa el propio episcopado venezolano, monseñor Jesús González de Zárate fue el responsable de hacer lectura de la Exhortación, la cual inicia con un breve resumen de los temas atendidos durante la 117ª Asamblea CEV, y continúa en una descripción de las circunstancias en las que se encuentra sumido el país, en especial durante el tiempo de pandemia.

“Nos encontramos como país en una grave crisis global y democrática; el ser humano con su dignidad, principalmente la persona pobre, es colocada a un lado por el régimen político, para dar relevancia a un sistema ideológico excluyente, perdiéndose el sentido de la democracia como poder del pueblo”, señala el texto.

Democracia debilitada

En el documento emitido, los arzobispos y obispos de Venezuela subrayan tres realidades específicas en la “dolorosa situación del país”: “el desmantelamiento de las instituciones democráticas y de las empresas del Estado”, “el dramático éxodo debido a la emigración forzada de cerca de seis millones de compatriotas expatriados por falta de oportunidades de desarrollo en el país” y “la pobreza de la gran mayoría de nuestro pueblo, con particular acento en la desnutrición de la infancia y las situaciones de injusticias que viven las personas de avanzada edad”, y añaden que, además de estos aspectos, “están los daños psicológicos, morales y espirituales que experimentan los venezolanos en el drama que estamos viviendo”.

Por otro lado, señalan que “hay un objetivo de fondo: convertir al ser humano, creado por Dios como ser libre y responsable, en simple ejecutor de centros idolátricos de poder”. Expresan que “lo que está verdaderamente en juego, en medio de todo este deterioro, es la persona humana en la plenitud de su vocación. Cuando una ideología se antepone como un sistema de poder, que violenta los derechos humanos y rechaza la dignidad de la persona, genera injusticia y violencia institucional”.

Asimismo, los obispos resaltan en la nota, los sucesos acaecidos durante las elecciones del 21 de noviembre, así como lo ocurrido con las elecciones en el estado Barinas. “Los resultados del día domingo 9 de enero son una demostración de cuán necesario es reconocer y aceptar que estamos frente a un cambio en Venezuela, que pasa por la necesidad del encuentro y del entendimiento, para construir un país libre de la opresión y del deterioro al que ha sido sometido”.

En ese sentido, el episcopado venezolano invita a todos, y principalmente a las nuevas autoridades regionales y municipales electas, “a atender las ingentes necesidades de las comunidades, para eso fueron elegidos, que su política no sea el sostén de una ideología, sino de la vida de los más pobres, es decir, la construcción del bien común”.

Iglesia sinodal

“Como Iglesia, estamos viviendo la experiencia de caminar juntos. Uno de los elementos fundamentales en este proceso es promover la escucha”, destacan los obispos. Una Iglesia sinodal, explican, “es una Iglesia que se centra en la misión, en el compromiso desde la fe para humanizar la vida del pueblo y hacer más visible la presencia de Dios en la historia”, y agregan “de ahí que como Iglesia seguimos el compromiso de acompañar al pueblo en el resguardo de su dignidad y en la construcción del bien común, participando en procesos de reflexión sobre la nueva sociedad que queremos construir o refundar con la participación de todos”.

Asimismo, los obispos han manifestado su deseo de motivar a todos los sectores del país “a asumir su compromiso histórico con Venezuela, para seguir trabajando por la comunión, la paz y el bienestar material y espiritual de nuestro pueblo (…) la sociedad civil, desde sus comunidades e instituciones, debe asumir el reto protagónico del momento con procesos de movilización, discernimiento y acciones creativas en la búsqueda del bien común construido desde los valores cristianos y humanos. Que nadie se sienta excluido de este llamado por el bien de la familia y el pueblo”.

En la exhortación, además explican que la “refundación de la nación” implica la inclusión de los desfavorecidos, recuperar la convivencia fraterna, la promoción del diálogo; realizar negociaciones claras y justas en favor del pueblo; promover la familia y la educación, así como “renovar los partidos políticos y los liderazgos que no han permitido un discernimiento político centrado en las exigencias actuales”, todo esto, puntualizan, “haciendo uso de los mecanismos previstos en la Constitución Nacional y las leyes”.

Refundar la nación

Durante la ronda de preguntas con los periodistas presentes en la rueda de prensa, monseñor González de Zárate expresó que “el llamado que hacemos es que todos como responsables del país participemos” y que “las instituciones sociales y no solo los partidos políticos, se conviertan en actores de esta renovación que necesitamos”.

Añadió que “la Iglesia siempre ha apostado por el diálogo” pero que también han sido “muy explícitas” sus intervenciones para decir que “no se trata de cualquier diálogo, no se trata simplemente de compartir palabras e informaciones; el diálogo debe tener unos objetivos concretos, debe hacerse a través de un camino serio en la búsqueda de logros que den respuesta a las necesidades del país”.

En cuanto a la pandemia, indicó que “hasta el momento no se ha implicado a las sociedades científicas que pudieran ayudar a dar respuesta a las circunstancias” y que “la actitud de la Iglesia siempre ha sido de colaboración en lo que podemos ayudar”.

Por su parte, monseñor Raúl Biord, secretario general de la CEV, destacó la sinodalidad como vía para la reconstrucción social. “El Papa Francisco nos ha invitado a este camino sinodal que significa escuchar al pueblo de Dios, desde las bases”, puntualizó, expresando que no se puede esperar que la resolución de los problemas que aquejan al país se de den forma centralizada, sino que es desde abajo, desde los ciudadanos, que es posible generar el esperado cambio. Finalmente, recordó que el objetivo de toda negociación “es el bien común”.