El Papa sobre arcángeles: “Mediadores de la gracia”

Francisco recuerda su fiesta, celebrada cada 29 de septiembre

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Santos Arcángeles © Facebook. Santuario de Torreciudad

A lo largo de la audiencia general de este miércoles, el Papa Francisco se ha referido en varias ocasiones a la fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, “mediadores de la gracia de Dios”, que se celebra tal día como hoy, 29 de septiembre.

“Nos encomendamos de manera especial a la protección de los santos Arcángeles: Miguel, que lucha contra Satanás y los espíritus malignos; Gabriel, que trae la buena noticia del Señor; y Rafael, que cura y acompaña en la búsqueda del bien. Con su ayuda, sean ustedes también mensajeros de la gracia y la misericordia del Señor”, dijo a los polacos.

En sus palabras en español, el Santo Padre destacó: “Cada uno de ellos realizó una misión especial en la historia de la salvación. Invoquemos su protección, para que también nosotros, con ayuda de la gracia divina, podamos cumplir la misión que el Señor nos encomienda y seamos testigos de su misericordia a través de nuestras obras y con toda nuestra vida”.


“En este día en que celebramos la fiesta de los Santos Arcángeles, pido a San Miguel, protector de Francia, que vele por vuestra nación, que la proteja en la fidelidad a sus raíces y que conduzca a tu pueblo por los caminos de una unidad y una solidaridad cada vez mayores”, apuntó a los francófonos. Asimismo, en su saludo a las personas de lengua alemana, dado que “son mediadores de la gracia de Dios”, el Papa pidió confiarse a ellos, “para que nuestras buenas obras hagan visible el amor de Dios por el mundo”.

En la catequesis de la audiencia general, el Pontífice ha centrado su meditación en el tema: “La vida en la fe” (cf. Lectura: Gal 2,19-20). Francisco ha descrito cómo uno de los temas que propone san Pablo “es el de la justificación”, que “destaca la primacía de la gracia”, al mismo tiempo que aclaró que “sobre la Justificación gratuita las obras nos ayudan. Por tanto, la respuesta de la fe exige que expresemos con gestos concretos el amor a Dios y a nuestros hermanos”.