Cuatro enseñanzas de Don Bosco

Amar a María. Enseñar con Pasión. Ser buen amigo. Enamorarse de la Eucaristía

Con motivo de los Retiros y Seminarios de Vida que venimos realizando, a fin de mantener la comunión entre todos, surgieron varios grupos de Whatsapp en el que compartimos eventos, a modo de agenda, y reflexiones para el bien de los que leemos. Podríamos decir que, de manera cíclica, escribimos cada dos o tres semanas. Hoy, día de San Juan Bosco, una de las chicas de Barcelona, ha escrito estas palabras que quería compartir con todos.

Hoy es San Juan Bosco y, leyendo un poco sobre su vida, me he encontrado con cuatro enseñanzas que él predicó y que creo que todos deberíamos aplicar a nuestra vida.


  1. Amar a María es amar a Jesús: el nombre de nuestro grupo ya se llama así (A Jesús por María) y San Juan Bosco siempre la buscó a ella, no en vano la Virgen de los Salesianos es María Auxiliadora. Ella, a quien elige como su auxilio en todo momento, y a Ella recurre ante cualquier necesidad. Pero su gran amor y devoción a Ella nunca le alejó de Jesús, sino que cada vez le acercó más y más al Señor. En medio de esta devoción a la Virgen, san Juan Bosco nos enseña a tener a María como nuestra madre, pues al recurrir a Ella nunca nos quedamos sin respuesta. Es la madre de todos los cristianos, por tanto, en la figura de san Juan Bosco, podemos aprender que una sincera, pura y recta devoción mariana puede ser remedio eficaz para nuestros desvíos y acogedor amparo ante las tribulaciones.
  2. Enseña con Pasión: San Juan Bosco era uno de esos maestros que enseñaban con tal pasión, que su propia vida se convirtió en una escuela. Por este motivo es considerado patrono de los maestros, su testimonio nos invita a luchar con pasión en nuestras tareas diarias. Además de saber dar la vida por aquella vocación que se nos ha encomendado y que, por medio de ella, muchos habrán de obtener la santidad. Qué bueno que en este día en que celebramos la memoria de este santo, podamos pensar un momento con cuánta pasión estamos viviendo y trabajando cada momento por nuestra vocación personal.
  3. Se siempre un buen amigo: Como buen cristiano, san Juan Bosco fue un excelente amigo de todos, de niños, de jóvenes y adultos. Pero especialmente de aquellos más vulnerables y, particularmente, de aquellos que la sociedad tenía señalados como rebeldes. Él nos enseña que, con la verdadera amistad, aquella que brota de un corazón lleno de verdadero amor cristiano, puede salvarse quien más lo necesite. Por esto es que en este día te quiero invitar a recuperar con una llamada, mensaje, o con un gesto de cariño, aquellas amistades de las cuales por cualquier razón te has ido alejando. San Juan Bosco fue gran amigo de san Francisco de Sales, guía y amigo también de santo Domingo Savio. Piensa en este momento: ¿Qué amistades te acercan más a Jesús?
  4. Enamórate con locura de la Eucaristía: Como sacerdote y, principalmente, como cristiano, san Juan Bosco fue un amante de la Eucaristía y un gran divulgador de la piedad eucarística. Descubrió que en la oración ante el Santísimo y en la celebración Eucarística, podía encontrar las fuerzas necesarias para emprender la lucha diaria de su misión. San Juan Bosco fue un hombre con olor a santidad, tanto por su labor evangelizadora como por su vida espiritual y personal. Que él interceda por nosotros ante Dios para que podamos cada día caminar hacia la santidad.

Os invitaría a todos a reflexionar sobre estos cuatro puntos y ver qué tal están en nuestra vida, ¿cómo vamos de amor a María?, ¿con qué pasión vivimos nuestro trabajo / vocación?, ¿somos esos amigos que acercan a Jesús a los demás y si estamos realmente enamorados de la Eucaristía y intentamos acercarnos todo lo que podemos? ¡Que tengáis un feliz día!

Ester Forcada Zamora