Fe y Ciencia: Un llamamiento a la COP26

Petición oficial de líderes religiosos y científicos del mundo

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El Papa con el presidente designado de la COP26 © Vatican Media

Los líderes religiosos más relevantes del mundo se han unido hoy a los científicos en el Vaticano (“Fe y Ciencia: Hacia la COP26”) para pedir a la comunidad internacional un aumento de su ambición y una intensificación en la acción climática antes de la celebración del COP26. Casi 40 líderes han firmado un llamamiento conjunto, que fue presentado por el Papa Francisco al presidente designado de la COP26, Alok Sharma, y el ministro de asuntos exteriores de Italia, Luigi Di Maio.

Según ha informado la Santa Sede, entre los firmantes se encuentran representantes de alto nivel de todas las confesiones cristianas: Islam suní y chiíta, judaísmo, hinduismo, sijismo, budismo, confucianismo, taoísmo, zoroastrismo y jainismo, que representan una amplia gama de líderes religiosos. El evento del Vaticano y el llamamiento fueron precedidos por diálogos virtuales entre líderes religiosos y científicos a lo largo del año.

La reunión “Fe y Ciencia: Hacia la COP26” tiene lugar después de los eventos preparatorios de la COP26 en Milán: Conferencia mundial dedicada a los jóvenes “Youth4Climate: Driving Ambition‘ y la Pre-COP26 (del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2021). Reino Unido, en colaboración con Italia, acogerá la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en Glasgow del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021. La cumbre reunirá a las partes para acelerar la acción hacia los objetivos del Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Llamamiento

El llamamiento refleja una petición para que el “mundo logre lo antes posible un nivel cero de emisiones de carbono, para limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales”, y presiona “a las naciones más ricas y a las que tienen mayor responsabilidad para que tomen la iniciativa, intensificando su acción climática en casa y apoyando financieramente a los países vulnerables para que se adapten al cambio climático y lo aborden”.


Del mismo modo, insta a “los gobiernos a aumentar su ambición y su cooperación internacional para la transición a energía limpia y prácticas de uso del suelo sostenibles, sistemas alimentarios respetuosos con el medio ambiente y financiación responsable”, y compromete “a los propios líderes religiosos a una mayor acción climática. En particular, haciendo más para educar e influir en los miembros de sus tradiciones y participar activamente en el debate público sobre cuestiones medioambientales. Los líderes religiosos también apoyarán las acciones para ecologizar sus activos de la comunidad, como las propiedades y las inversiones”.

Preservar a las generaciones futuras

El comunicado oficial describe cómo, “con la ventana que se estrecha para restaurar el planeta”, los líderes religiosos y científicos han implorado a la comunidad internacional para que actúe con rapidez, diciéndole que “las generaciones futuras no nos perdonarán si perdemos la oportunidad de proteger nuestro hogar común. Hemos heredado un jardín: no debemos dejar un desierto a nuestros hijos”.

Asimismo, la nota señala que el llamamiento “se produce tras meses de diálogo, en los que los líderes religiosos y científicos construyeron un diálogo en un espíritu de humildad, responsabilidad y respeto mutuo para acordar un deber moral común para hacer frente al cambio climático. La diversidad de los participantes hace que este sea un momento muy significativo con el potencial de tener un poderoso impacto no sólo en la COP26, sino también en el 84% de la población mundial que se se identifica con una fe”.

El presidente designado de la COP26, Alok Sharma, declaró lo siguiente: “Es un honor recibir este histórico llamamiento conjunto de la COP26, que se celebrará dentro de pocas semanas, con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura mundial a 1,5 grados. Todos debemos escuchar las voces de los más afectados por el cambio climático y espero que las personas de fe sigan siendo una parte clave de este diálogo mientras trabajamos juntos para impulsar la acción climática”.