El Papa sobre camino sinodal en Alemania: El peligro es que se “filtre” la ideología

Palabras del Santo Padre en la entrevista con AP

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Papa Francisco © Vatican Media

El Papa Francisco ha vuelto a hablar sobre el camino sinodal en Alemania y ha advertido sobre el peligro de que se “filtre” lo ideológico: “Cuando la ideología se mete en los procesos eclesiales, el Espíritu Santo se va a su casa porque la ideología supera al Espíritu Santo”.

En una entrevista con The Associated Press publicada el martes 24 de enero de 2023, el Santo Padre ha especificado que “la experiencia alemana no ayuda, porque no es un Sínodo, un camino sinodal en serio, es un camino así llamado sinodal, pero no de la totalidad del pueblo de Dios, sino hecho por élites”.

El país alemán inició hace unos años un camino sinodal propio cuyos documentos de trabajo incluyen propuestas como la ordenación sacerdotal de mujeres, el celibato voluntario para sacerdotes y cambios en la moral sexual.

En este sentido, insistió en que sobre el este tema “me cuido de hablar mucho, pero ya escribí una carta que me llevó un mes hacerla. La hice solo y cuando me pregunten, digo ‘vuelvan a la carta’”.

Después, el Papa describió, “tuve reunión con ellos acá y ahora la Congregación para los Obispos, la Doctrina de la Fe y la Secretaría de Estado han hecho una precisión sobre tres o cuatro cosas que salieron en el diálogo aquí. El camino sinodal en Alemania está empezando desde las diócesis de los pueblos. Esto fue un poco elitista y no tiene todo el consenso procesal de un Sínodo como tal”.

El peligro de la ideología: “El Espíritu Santo se va a su casa”

Asimismo, resaltó que “el peligro es que se filtre algo muy, muy ideológico. Y cuando la ideología se mete en los procesos eclesiales, el Espíritu Santo se va a su casa porque la ideología supera al Espíritu Santo”.

“Usted mencionó algunas cosas a resolver que ellos quieren resolver, pero esto lo resolvés en base a ¿qué criterio? ¿En base a tu experiencia eclesial, tomando de la tradición de los apóstoles y traduciéndolo al día de hoy, o en base a datos sociológicos? Ahí está el problema, el problema de fondo”, clarificó.

Finalmente, Francisco expresó: “Pero hay que tener paciencia, dialogar y acompañar a este pueblo en su real camino sinodal y ayudar a este camino más elitista a que de alguna manera no termine mal, sino que también se integre en la Iglesia. Siempre tratar de unir”.

La polémica de los últimos días: Carta del Vaticano del 16 de enero

Recientemente, el Vaticano rechazó la creación de un “Consejo Sinodal” en la Iglesia Católica de Alemania en una carta dirigida a la Conferencia Episcopal Alemana.

La misiva de la Santa Sede, fechada el 16 de enero, está firmada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Luis Ladaria, y el prefecto del Dicasterio para los Obispos, cardenal Marc Ouellet. El Papa Francisco lo aprobó “in forma specifica” y ordenó su transmisión.

El “Consejo Sinodal” es uno de los proyectos de reforma del Camino Sinodal, que ya lleva varios años en marcha y al que están dando forma juntos obispos y laicos de Alemania. El organismo está previsto como órgano conjunto de asesoramiento y gestión de ámbito nacional y deberá ocuparse de “los acontecimientos esenciales en la Iglesia y la sociedad”. Estaría compuesto por 27 obispos alemanes, 27 miembros del Comité Central de los Católicos Alemanes y otros 20 miembros elegidos por los miembros del “Camino sinodal”.

En la carta vaticana se aclara “que ni el Camino Sinodal, ni un organismo establecido por él, ni una conferencia episcopal tienen competencia para establecer el ‘Consejo Sinodal’ a nivel nacional, diocesano o parroquial”.

Los citados cardenales explican en el texto que el mencionado Consejo Sinodal, a nivel nacional, constituiría una nueva estructura de liderazgo que podría colocarse por encima de la Conferencia Episcopal. A nivel diocesano, tal institución también podría situarse “por encima de la autoridad de cada obispo dentro de su diócesis”.

Con ello, el Vaticano desautoriza la creación de estos comités para reforzar la figura y el papel de los obispos dentro de la estructura de la Iglesia local.

Respuesta a una carta de algunos obispos alemanes

La carta del Vaticano subraya que los obispos alemanes no están obligados a participar en el “Comité Sinodal”, que debe preparar el “Consejo Sinodal” para 2026. Al precisar que los obispos alemanes no están obligados a cooperar en el “Comité Sinodal”, el Vaticano responde a otra misiva de varios obispos alemanes poco antes de Navidad, según indica la última carta de la Santa Sede.

Los obispos de Colonia (Mons. Woelki), Eichstätt (Mons. Hanke), Augsburgo (Mons. Meier), Passau (Mons. Oster) y Ratisbona (Mons. Voderholzer) deseaban saber del Vaticano si se les podía obligar o autorizar a participar en el “Comité sinodal”.


Por otra parte, en las cuatro páginas de respuesta de la Santa Sede, los representantes de la Curia agradecen de nuevo a los obispos alemanes sus “grandes esfuerzos” en el contexto de la superación de los delitos de abusos y el “enfoque a menudo inadecuado de algunos pastores de la Iglesia”. Animan a la Conferencia Episcopal a continuar este trabajo en el espíritu de las directrices dadas por el Papa Francisco.

Durante la visita ad limina de la Conferencia Episcopal Alemana el pasado mes de noviembre, el Vaticano también elogió el compromiso de la Iglesia alemana en la lucha contra los abusos.

Pronunciamientos del Papa Francisco y la Santa Sede

El Papa Francisco y la Santa Sede ya se han pronunciado varias veces el camino sinodal alemán y la carta del Vaticano del 16 de enero de 2023 hace referencia a algunas de ellas.

En primer lugar, el Santo Padre escribió una carta a la Iglesia alemana sobre el Camino Sinodal en junio de 2019, dirigida tanto a obispos como a laicos. En este texto, al que Francisco ha remitido repetidamente como orientación para el Camino Sinodal en Alemania, anima a la Iglesia alemana a seguir un camino común de discernimiento y escucha, pero también advierte contra los caminos “especiales”.

En cuanto a las reformas eclesiásticas, el Papa ha insistido en reiteradas ocasiones que los sínodos no son un parlamento y no deben malinterpretarse como sondeos de opinión con los consiguientes compromisos. Últimamente, recomendó a la Iglesia alemana en particular que no se perdiera en discusiones, sino que volviera al sentido religioso de la fe del pueblo.

En septiembre de 2019, cuando aún se estaban redactando los estatutos del Camino Sinodal alemán, el cardenal Marc Ouellet, planteó dudas sobre la concordancia de este con el Derecho Canónico. En una carta acompañada de un dictamen jurídico, recalcaba igualmente que los estatutos definitivos tendrían que someterse a la confirmación del Pontífice.

En julio de 2022, la Santa Sede habló nuevamente sobre el camino sinodal de la Iglesia en Alemania, precisando que este “no tiene potestad para obligar a los obispos y fieles a adoptar nuevas formas de gobierno y nuevas aproximaciones a la doctrina y la moral”.

De este modo, las nuevas estructuras o doctrinas oficiales tendrían que coordinarse a nivel de la Iglesia universal, habría que preservar la unidad de la Iglesia y las propuestas alemanas tendrían que alimentar el proceso sinodal de la Iglesia universal.

Durante la visita ad limina de los obispos alemanes al Vaticano en noviembre de 2022, los cardenales Luis Ladaria y Marc Ouellet “abordaron con franqueza y claridad las inquietudes y reservas sobre la metodología, el contenido y las propuestas del Camino Sinodal, proponiendo, en beneficio de la unidad de la Iglesia y de su misión evangelizadora, que las peticiones surgidas hasta ahora se incluyan en el Sínodo de la Iglesia universal”.

El prefecto del Dicasterio de los Obispos, Mons. Ouellet, abogó por una “moratoria” del camino Sinodal alemán y una “revisión fundamental” de sus exigencias a la luz de los resultados del proceso sinodal mundial en curso. Asimismo, el purpurado trasmitió que era necesaria una vía sinodal corregida, “menos parlamentaria”.

En la carta vaticana del 16 de enero de 2023, los cardenales firmantes recuerdan la misión del obispo tal como está formulada en la Constitución dogmática Lumen Gentium. También remiten a la carta del Papa de 2019 sobre el Camino Sinodal y reafirman la instrucción vaticana de 2022, según la cual “no sería lícito iniciar nuevas estructuras oficiales o doctrinas en las diócesis, antes de un acuerdo acordado a nivel de la Iglesia universal, lo que representaría una herida a la comunión eclesial y una amenaza a la unidad de la Iglesia”.

Reacción de la Conferencia Episcopal Alemana

El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Mons. Georg Bätzing, por su parte, realizó una declaración sobre este tema tras la reunión ordinaria del Consejo Permanente en Würzburg, cita en la que los 27 obispos locales se reúnen sin sus obispos auxiliares para tratar temas de actualidad.

En respuesta a la carta de los cardenales Parolin, Ladaria y Ouellet, el obispo alemán considera “infundada” la preocupación de la Santa Sede de que ese nuevo organismo pudiera “situarse por encima de la Conferencia Episcopal o socavar la autoridad de los obispos individuales”. Para Mons. Bätzing, el Consejo Sinodal programado “funcionaría dentro del derecho canónico vigente”.

El obispo alemán considera también que la “Comité Sinodal”, que debe preparar el “Consejo Sinodal” para el año 2026, “no está cuestionado por la carta romana”.

Sobre el peligro de un debilitamiento del oficio episcopal del que habla la Santa Sede, el prelado alemán sostiene: “Yo vivo la consulta sinodal precisamente como un fortalecimiento de este oficio”. Por ello, en el futuro le gustaría reflexionar ‘mucho más intensamente’ sobre tales formas y posibilidades y buscar el diálogo con los responsables del Vaticano. También agradeció que “una gran parte del Consejo Permanente haya afirmado una vez más la voluntad de aplicar la decisión de la Asamblea sinodal sobre el Comité sinodal y de iniciar las consultas”.

Asimismo, el presidente de la Conferencia Episcopal expuso que “aceptarán sin demora la invitación de la carta (del Vaticano) a dialogar con Roma, y también como Presidium del Camino Sinodal”. También lamentó que “aún no hayamos podido hablar con Roma sobre los contenidos y objetivos de la consulta sinodal a todos los niveles de la Iglesia en nuestro país”.