Haití: Primer informe de Cáritas sobre situación del país

Tras el reciente terremoto

Haití informe Cáritas
Haití © CELAM

Tras el terremoto de magnitud 7,2 ocurrido el 14 de agosto de 2021, en Haití, Cáritas nacional del país, en articulación con su par de América Latina, ha realizado una evaluación general en un primer informe.

De acuerdo a una nota de ADN CELAM, sistema informativo del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el ente eclesial ha revelado que la magnitud de la población afectada en todo el país alcanza el 60%, siendo la más golpeada la zona sur.

Del mismo modo, se ha determinado que el epicentro del terremoto se encuentra particularmente en la comuna de Petit Trou de Nippes. Por su parte, el gobierno ha declarado “estado de emergencia” durante un mes.

“El equipo de emergencia de Cáritas Haití está movilizado para reunir más información y hacer un seguimiento de los daños registrados”, señala el informe.

Operaciones de emergencia

Desde Cáritas Haití han indicado que toda su red, en especial el equipo de emergencia, se encuentran participando en diversos espacios de coordinación  con los Centros Departamentales de Operaciones de Emergencia (COUD).


“Se activa el plan nacional de gestión de riesgos. Se están haciendo arreglos para ayudar a la población. Algunas organizaciones ya están en acción”, apuntan. Por ahora se movilizan los ejecutivos de la Oficina Nacional de Caritas Haití –un equipo de 5– y los de las oficinas diocesanas, en particular los de las oficinas diocesanas de Les Cayes, Jérémie y las de Anse-à-Veau/Miragoane.

“Teniendo en cuenta el problema de inseguridad que surge en Martissant (zona difícil de cruzar), se pone en marcha un dispositivo donde se movilizan los Ejecutivos de la Oficina Diocesana de Jacmel para apoyar a las Diócesis directamente afectadas para hacer frente a este desastre”, exponen.

Articulaciones de la Iglesia latinoamericana y caribeña

Desde el CELAM, Cáritas América Latina y el Caribe, con la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas/os (CLAR) y con la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC), se han ido adelantando diálogos operativos con el propósito de “considerar en esta emergencia las experiencias y los aprendizajes que ha dejado el terremoto de 2010, a fin de garantizar acciones articuladas y no fragmentadas”.

El CELAM, por su parte, en esta coyuntura propiciará la comunicación con las Conferencias Episcopales y una articulación con otras instancias eclesiales y redes a nivel de América Latina y el Caribe, para orientar la manera como se podrán canalizar las ayudas para Haití, según lo que se defina con los demás organismos eclesiales.