Reconocidas virtudes heroicas de Francesco Saverio Toppi, fraile Capuchino

Y de las religiosas María Teresa De Vincenti y Gabriella Borgarino

virtudes heroicas Francesco Saverio
Francesco Saverio Toppi, fraile Capuchino © Vatican Media

El Papa Francisco ha reconocido las virtudes heroicas del siervo de Dios Francesco Saverio Toppi, nacido el 26 de junio de 1925 en Brusciano (Italia) y fallecido el 2 de abril de 2007 en Nola (Italia). Francesco Saverio pertenecía a la Orden de los Hermanos Menores, capuchino, arzobispo Prelado de Pompeya o de la Santísima Virgen del Santísimo Rosario.

Hoy jueves 20 de enero de 2022, el Santo Padre ha recibido en audiencia al cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, y han aprobado un total de tres decretos.

Decretos

Tal y como informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, los decretos son los siguientes:

– Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Francesco Saverio Toppi, de la Orden de los Hermanos Menores


– Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Teresa De Vincenti (en el siglo: Raffaella), Fundadora de la Congregación de las Pequeñas Obreras de los Sagrados Corazones; nacida el 1 de mayo de 1872 en Acri (Italia) y fallecida allí el 23 de noviembre de 1936;

– Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Gabriella Borgarino (nacida: Teresa), de la Compañía de las Hijas de la Caridad; nacida el 2 de septiembre de 1880 en Boves (Italia) y fallecida el 1 de enero de 1949 en Luserna (Italia).

Virtudes heroicas

El reconocimiento de las virtudes heroicas de una persona otorga el título de venerable. Esta condición ratifica que un fallecido vivió las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad), las cardinales (fortaleza, prudencia, templanza y justicia) y todas las demás virtudes de manera heroica, es decir, extraordinaria.

Ser venerable consiste en el primer paso en el proceso oficial de la causa de los santos, antes de ser proclamado beato y santo. Los criterios por los que se consideraba “santa” a una persona son: su reputación entre la gente (“fama de santidad”); el ejemplo de su vida como modelo de virtud heroica; y su poder de obrar milagros, en especial aquellos producidos póstumamente sobre las tumbas o a través de las reliquias.